domingo, 2 de septiembre de 2012

El hijo del obrero = Obrero


Lo lleva años diciendo mi señor padre y sin embargo nunca llegué a creerle del todo. Yo siempre quise creer lo contrario, quise creer en el sueño de la democracia, en que todos éramos iguales y por lo tanto teníamos las mismas oportunidades, tal vez por eso comencé a estudiar trabajo social, quizá sólo... quizá soñé en que el mundo con un poco de esfuerzo se puede cambiar.

Error.

En mi vida he cometido cientos de errores, he mentido, he falsificado e incluso he robado. No me siento orgullosa de ninguna de las tres, pero fui adolescente y un poco idiota. También he confiado en la gente y me han dado la patada. De los errores se aprende.

Pero hoy me he encontrado con que el error no es mío. He estudiado aunque no tuviese ganas y las cosas se pusiesen en mi contra, a pesar de los problemas familiares, de las muertes, de despidos, de enfermedades y de las tristezas con las que el mundo me recordaba cada día que era mucho más amplio y duro que las cuatro paredes de mi casa y mi humilde ciudad. Me he sabido sobreponer, he tenido sonrisas para todos e incluso alguna para mí misma. He llorado, sí, como cualquiera. Pero no he hecho nada que me obligue a pagar el dineral que me va a costar tener unos estudios.

Nunca pensé que llegaría a ser universitaria. Cuando repetí curso hace más de diez años, me juré a mí misma hacerme trabajadora social, pero nunca llegué a pensar a ciencia cierta que lo conseguiría. Tras un camino difícil, un bachillerato divertido y un fp, me encontré con la carrera de la que ya apenas me queda el spring final.

Y este último tramo, esta línea divisoria que me separa entre la Sheila estudiante y la Sheila parada (nunca trabajadora, lo veo). Va a ser el más caro. No comprendo como la educación pública puede salirte 3 veces más cara que un sueldo medio. Porque señoras y señores, al menos en mi casa, el sueldo medio no son mil euros, sueña con llegar a esa cifra.

Pero no echemos las culpas a la "herencia recibida" , no hablemos de quejas al actual Gobierno. Hablemos de hechos y realidades. Y la realidad y el hecho es que al menos en lo que es la Universidad Complutense. La Comunidad de Madrid, desde hace años y años que se debe dinero. ¿Culpa de la crisis? Señores, hace ocho años no existía tal crisis, y el pufo es anterior.

Gracias a mi Comunidad de Madrid, por tener que pagar 70 euros al mes en moverme por mi ciudad y 8 al día si no compro el abono, gracias por facilitar los ERES que no sirven sino para que una familia de clase media baja se quede directamente en clase baja, muy baja, gracias por considerar que algunas enfermedades sólo están en las mentes de la gente. Pero sobre todo  gracias por demostrarme que sólo los ricos, muy ricos pueden acceder a unos estudios, incluso siendo públicos.

Gracias por recordarme que mi status sólo me permite estar donde estoy y que el hijo del obrero sólo puede aspirar a ser obrero.... Si acaso.

1 comentario:

Aurora Alberca dijo...

¡Vaya asco!
Pero o me agarro al ¡no pasarán! o no me agarro a nada...
¡No les dejes ganar!