jueves, 19 de mayo de 2011

Tal vez sí tal vez no.

La rueda del tiempo gira, el amo ha puesto el dedo en ti y poco es el tiempo que queda antes de morir irremediablemente.

Estoy en una espiral mental que gira y gira y gira. Y las rayadas de mi cabeza (escribo rayadas con "Y" siempre porque para mí viene de rayas y no de rallar por si acaso alguna vez os lo habíais preguntado, y es que me imagino rayas cuando me rayo aunque se escriba con "ll", yo veo rayas, qué le voy a hacer), empiezan a hacerse una masa retorcida y bastante asquerosilla dentro de mí. Nos comemos la cabeza por tantas cosas que apenas pensamos en lo verdaderamente importante y blablabla.
No estáis entendiendo nada lo sé y no hay juegos de palabras así que no los busquéis. Intentad imaginar por un instante que esta entrada simplemente no tiene sentido o tal vez sí. Porque siempre tuve temporadas de escuchar la misma canción una y otra vez una y otra vez una y otra vez. Y ahora que estáis pensando en esa canción que suena una y otra vez, parad un momento. ¿Os sentís raros? ¿Por qué seguís leyendo? Bien pues este sinsentido que leéis es como funciona mi cabeza día a día.
Y me duele.

Please, please, please, let me get what I want

6 comentarios:

Rafa dijo...

Pues no quiero que te duela. Aunque lo comprenda, aunque sepa lo que se siente, aunque esta entrada parezca la introducción de uno de esos viejos capítulos de Dimensión Desconocida o de Night Springs para los fans de Alan Wake...
Deja de darle vueltas a esos pensamientos ya respirados, deja de respirar ese aire de segunda mano y sonríe.
Porque me gusta más cuando estás feliz.
Porque la alegría de muchos de los que te leemos depende de la luz de tu felicidad.
Y como esta vez no voy a coger una cuchilla de afeitar para que te rías (qué mal suena, pero ya sabes por dónde voy), te invito a echar un ojo a mi blog, en el que he recuperado un clásico: ¡¡Hoy nos pasamos por la piedra!!
Te garantizo que te reirás y que recordarás viejas conversaciones en el Retiro. Lo que no puedo garantizar, aunque lo espero, es que sonrías.
Un fuerte abrazo, niña, y ánimo.

Rafa

tita hellen dijo...

I want to exorcise the demond from your past...

Muse, siempre Muse. Besotes

Javi Gallardo dijo...

Tómatelo como un reto, lo que no te mata te hace más fuerte así que ánimo shei!

Yo desde luego he aprendido de mis etapas raYantes que no podemos dejar que nuestra estabilidad dependa únicamente de los períodos con calma, la verdad es que todo cambia constantemente y o aprendemos a vivir con ello y nos sabemos adaptar a la corriente o nos quedamos estancados, no estoy diciendo que sea lo que te pase ni mucho menos, es simplemente una reflexión que me apetecía compartir ;)

whianem dijo...

Pues yo te digo que no te martirices con tus etapas de rayamiento. ¿Que te rayas? Ráyate. Es como decirle a alguien cuando llora o quiere llorar que no lo haga y se aguante. Eso es malísimo. Llora, cojones. Ráyate. Échale todo, con calma, sin culpabilizarte ni angustiarte. Disfrútalo incluso si puedes. Es normal y va por etapas, es totalmente natural, y nadie debería arrepentirse ni martirizarse por lo que es natural. Tómalo como tal, acéptalo y trata de verlo como lo que es: una temporada de tensión (por exámenes, trabajos y, de ahi, todo lo que pueda empeorar por el estar tenso xD)que se pasa. Se te ha pasado las veces anteriores y se te pasará ahora. Aunque suene feo: es como si te deprimieras horriblemente cada vez que te vinieran esos días del mes. Acéptalos, tómalos como lo que son, sonríe ante ello sabiendo que se va a pasar y, sobre todo, vive y piensa como si ya se hubiera pasado (piensa ya en vacaciones, aunque aún quede lo más difícil para llegar a ellos). Entonces y sólo entonces, paradójicamente, te dejará de doler y vivirás como de vacaciones siempre.

Sea como fuere, recuerda que ya ha pasado muchas veces y lo superas. Esta sólo es una más que, aunque no lo creas, ya lleva superada desde que empezaste a superar estas cosas. Ya lo has conseguido.

Rafa dijo...

Tienes un premio en mi blog, preciosa ^^

taivimbra dijo...

Yo estoy de acuerdo con whianem. No pasa nada por rallarse de vez en cuando. Lo malo viene cuando se convierte en rutina. Yo soy mucho de darle mil vueltas a todo y cuando considero que me estoy comiendo mucho la cabeza trato de buscarme algo que me distraiga un poco y me haga pensar en otras cosas.