domingo, 13 de julio de 2014

Crónicas de una jugadora (el rol y yo)




No voy a empezar explicando qué es el rol. No voy a explicar que los juegos de rol son juegos que se hacen desde pequeños y compararlos con los juegos que inician los niños de seis años con sus coetáneos y sus muñecos. Voy a hablar de los juegos de rol tal como los pienso yo y la mayoría de los mortales que los conozcan: los del papel, el lápiz y los dados.

Cuando era adolescente jugué en alguna ocasión a D&D, pero esas partidas fueron tan soporíferas y desmotivadoras que debemos abandonarlas en un armario y retomar mi vida muchos años después.
Nunca me gustaron los juegos de rol, creo que se debe a la insistencia de la gente para que jugara a ellos y las charlas (en mi opinión) interminables sobre fichas perfectas y cómo crear un PJ (Personaje Jugador) perfecto maximizando puntos de experiencia. Ahora pensándolo con tiempo de por medio me doy cuenta de que el problema no eran los juegos de rol, sino que mis contactos con ellos se guiaban por personas que habían jugado mucho y eso asusta.

Jugué mi primera partida de rol (sin incluir las maravillosas partidas de un día con guiones estrambóticos que me habían iniciado de manera más amistosa que años atrás), porque no había jugadores suficientes para llevarla a cabo. Me metí en ella como un niño pequeño que mete por primera vez el pie en el mar, aquellos eran muchos conocimientos pero me gustó la sensación. Y quedé enganchada.
Jugar, era como leer un libro de “Elige tu propia aventura” pero con los inesperados giros que el resto de jugadores generan en la trama, y algo mucho más poderoso y llamativo: un sinfín de opciones propias elegidas por uno mismo. ¿Que en esa película te parece absurdo que ese personaje diga que se tienen que separar? Pues jugando al rol no lo haces. ¿Que no entiendes por qué en el último libro que leíste el protagonista actúa de esa manera? Pues ahora sí.

Además los juegos de rol te hacen tomar papeles distintos al de tu propia persona. Y creo, con sinceridad que el reto de jugar con personajes de todo tipo que se diferencian entre sí es un gran desafío y hace mucho más divertida la experiencia.

Hay mucha gente a la que todo esto le resultará conocido, y mucha más gente a la que le sonará lejano y raro.

Curiosamente, la semana en la que se iniciaba en España el mecenazgo digital del vigésimo aniversario de “Vampiro: La Mascarada”, uno de los juegos de rol más conocidos por estos lares (dejando a un lado el ya mencionado D&D), coincidía con el veinte aniversario de un suceso negro en nuestro país: el asesinato de Carlos Moreno, más conocido como “El crimen del rol”.

No voy a explayarme con este tema porque realmente no hay nada que no esté ya comentado. Simplemente explicar, que por mucho que la ficción de nuestro país se obsesione por mezclar este suceso y los juegos de rol, cualquiera que desconozca el tema si indaga un poco por ahí verá que no sólo es publicidad dañina sino que además  busca hacer daño a un colectivo que no se lo merece, al igual que sucedió con el caso de José Rabadán “El asesino de la katana”, que poco o nada tenía que ver con los primeros apuntes que dieron de la noticia. Pero es que siempre es más fácil culpar a algo (ya sea a los juegos de rol, o a un videojuego como es este último caso), que aceptar la maldad de las personas e intentar comprender los motivos reales.

Por ello mismo y después de tantos años que han pasado creo que quien siga pensando en lo del párrafo anterior como algo relacionado con el rol no sólo está equivocado, sino que vive en un pasado con poca información y rancio.

¿Y qué pasa conmigo? Pues creo que todo lo que pasa cuando alguien se anima realmente con el juego, que una también quiere maravillarse con las sonrisas de los jugadores y termina siendo Máster o Director de Juego como lo llaman algunos.


¿Y a dónde quiero llegar a todo esto? Pues por un lado animaros a vosotros a pensar por qué empezasteis a jugar al rol. Y por otro alentar a los que todavía no lo habéis hecho, merecerá la pena.

2 comentarios:

Federico Ruera dijo...

Que bueno volver a leerte >.< te había perdido el rastro este último tiempo, y es muy gratificante espiar como ha sido tu vida en esto de los juegos de rol! Posiblemente puedas leer algo similar en cuanto a como vivo yo este tipo de juegos, ya que estoy preparando una entrada en mi blog en la que menciono algo similar.
Es justamente por la sonrisa de mis jugadores que dirijo partidas de rol... ahí haz dado en el clavo! Y aún cuando han pasado meses desde la última vez que dirigí una, espero con ansias encontrar nuevos jugadores con quienes disfrutar de tan linda experiencia :)

Sheila dijo...

Es un orgullo que contestes y sigas leyendo de vez en cuando este blog. Así que lo primero de todo muchísimas gracias. La verdad es que ver a los jugadores contentos es algo que te hace sentir muy bien. Espero que dentro de poco puedas encontrar jugadores para ello ^^.

Y ahora mismo le echaré un vistazo a tu entrada ¡!

De nuevo, muchas gracias ^^