domingo, 20 de abril de 2014

W.I.T.C.H


Estaba yo la semana pasada haciendo esa pequeña parada entre el autobús y el metro cuando miré curiosa una de estas estanterías llenas de libros que cubren los rincones de Madrid estos días haciéndonos creer que la gente lee más allá del postureo, cuando mis ojos se vieron obligados a parar en unos cómics.

Eran los de las W.I.T.C.H



El verano pasado no pude evitar mirar mis viejas revistas y releerlas maravillada por las historias y segura de que de haber sido un manga shojo y no un cómic europeo pagado por Disney su éxito sería incluso mejor del que fue.

Ante el irrisorio precio y la calidad de los cómics (las ediciones de “planetajunior” de tapa dura, con varias historietas en su interior, y sin la horrible parte de revista), no pude evitar adquirir un par. Si puedo comprar el peor manga de la historia y leerlo sin problemas, también podía comprar W.I.T.C.H. Ya habría tiempo para deshacerme de ellas si no las quería.


Y claro, cuando empecé a leer las historias, empecé a recordar…



El pasado está ahí por más que nos moleste.


La primera vez que vi una W.I.T.C.H tenía catorce años y recuerdo que leía tanta basura como puedo leer ahora pero con la diferencia de que entonces me entraba más por los ojos. Recuerdo que me llamó muchísimo la atención con aquella portada y el colgante no excesivamente cutre que regalaban. Y recuerdo que a pesar de ser la rara de clase por leer cómics, fui la última en comprarla. Disney había utilizado a grandes autores italianos y les dio un pequeño toque manga para vender, conmigo lo consiguió, y no fui la única pues a pesar de entrar ya en una época donde las revistas quedaban en un segundo lugar, se convirtió en todo un top ventas.



Paso a paso y con energía.


La historia es tan típica que puede resultar aburrida incluso explicarla: Will llega nueva a una ciudad que no le gusta y con la que no llega a encajar del todo, allí conocerá a otras cuatro chicas distintas (hay que ser multirraciales, multiculturales y todos los multi que se os ocurran para niñas), juntas descubren que tienen unos poderes mágicos coincidentes con los elementos: “agua”, “aire”, “fuego”, “tierra” y “el poder que los une” (al que me gusta llamar “corazón”, para hacer coincidir con el “Capitán Planeta”). Tras este descubrimiento deciden llamarse “W.I.T.C.H”, acrónimo con las letras de sus nombres (Will, Irma, Taranee, Cornelia, y Hay Lin) y haciendo referencia a ese poder “mágico, casi de bruja”, que todas poseen. Más tarde averiguarán que son las guardianas de Kandrakar, la barrera que separa el mundo normal del metamundo, un mundo mágico más allá del nuestro.


Sin embargo más allá de un primer vistazo se descubría que W.I.T.C.H iba más lejos. Bajo los mágicos lápices de Alessandro Barbucci y Barbara Canepa, creadores también  de la controvertida Sky Doll, la historia de estas cinco chicas nos cuenta no sólo su mundo mágico, sino también todo lo que les rodea en su día a día, sus problemas en clase, su evolución en la adolescencia, y sus relaciones con amigos y familiares se entremezclan en un cóctel perfecto para adolescentes.



¿Y por qué dejé de comprarla?


Pues, por varios motivos. El que creo que es el más importante es el de que me hacía mayor, con casi dieciocho años que tenía cuando lo dejé, la historia no me hacía tanta gracia, ya no estaba hecha para mí, y mis escasos ahorros no soportaban la idea de que el número de páginas dedicadas al cómic menguaran para dar paso a los consejos de moda, maquillaje y chicos que nunca me han llamado la atención. También estaba el tema del dibujo, los lápices empezaron a dejar de ser mágicos, para mantenerse e ir dando altibajos con cada nuevo autor que llegaba a la revista. Por último el argumento flaqueó, no pudiendo soportar el peso de los otros fallos hasta resquebrajar también él mismo el cómic.



Mirando hacia el futuro.


Porque W.I.T.C.H tuvo más. A día de hoy, leyendo las historias que nunca leí, puedo seguir disfrutando de momentos buenos y momentos pésimos iguales que los de otras series que se estiran como el chicle. Y es que el cómic dio para mucho. Pues aunque en nuestro país dejó de publicarse en el número 132 y se saltaron la que muchos dicen que es una de las mejores sagas moderna de nuestras “brujas”, la saga de “Los Ragorlang”. En su país natal aguantó hasta los 139 números con el capítulo  "Per sempre nei nostri cuori", dando un punto y final algo flojo (a mí me ha dejado un poco fría), pero que a diferencia de otras series no sólo la finalizaba, sino que además dejaba tras ella un buen número de especiales, mangas, muñecos, serie (algo vergonzosa), videojuego, ropa, discos… Y seguidores de medio mundo que durante 11 años disfrutaron con la historia no tan corriente de cinco chicas mágicas.



¿Y a qué viene todo esto?

Tras leer de nuevo las revistas, quise saber cómo continuaba, qué más pasaba. Y tras hacer una búsqueda muy avanzada de la serie por Internet, descubrí que no sólo se sabe muy poco de la misma en español (a parte de las primeras revistas publicadas en nuestro país), sino que en otros idiomas la información está contada con cuentagotas, incluido en el propio italiano. Y creo que el cómic se merece más.

Y hasta aquí puedo contar.


Un ENLACE que he encontrado en un foro con todos los tomos hasta el 127 para los que sepáis inglés mejor que yo.


Y ya sabéis, cualquier duda, pregunta o queja, aquí me tenéis.




(A mí siempre me gustó más Elyon)




10 comentarios:

Héctor Torres dijo...

a mi me encantaba la serie, llegaba a comprarla aunque me miraran raro y cuando comenze a dibujar mas seriamente fueron mi material de referencia, tengo mis numeros y a la gran mayoria les quite esa parte de revista de moda, pero en mi ciudad nunca vendieron mas alla del capitulo 50 y no llegaron completas.

Sheila dijo...

A mí también me miraban raro, un día el tendero de mi tienda de cómics me dijo "¿Pero sigues comprando eso?" Cuando le pregunté por un número que se me había pasado... Y me parece genial como material de referencia,yo no dibujo, pero admito que los primeros tomos son una maravilla, y en general están bastante mejor dibujados que muchos cómics "buenos" y tienen todo tipo de posturas y personajes. Y no te preocupes, yo lo dejé sobre el tomo 56 y esa saga es un poco floja.

Muchísimas gracias por comentar ^^

Héctor Torres dijo...

no hay problema, de hecho segui la carrera del dibujante, tiene otro proyecto que se llama skydoll merece que lo mencione por que es espectacular.
lo de mejor dibujado es relativo creo que Barbusi tiene una gran fluides y eso es algo que me gusto a mi desde el comienzo. lo ha ido puliendo y sus otros proyectos son muy buenos

Anónimo dijo...

De pronto recordé mi época fan de Witch y por casualidad dí con este blog, coincido en varias cosas, pero algo que recuerdo como algo feo fue la adaptación a serie, de ahí en fuera el cómic era genial ��

Sheila dijo...

Gracias por el comentario, la suerte ha querido también que yo me haya metido en el blog después de meses sin escribir en él xD. Me alegra que te hayas animado a comentar. La verdad es que la serie era bastante malucha, y de hecho se inventaban relaciones entre personajes... Nunca la entendí muy bien.

Muchas gracias por comentar :)

Mariana Barreto dijo...

Curiosamente me topé con éste blog cuando indagaba donde puedo descargar los números que me faltan (del 1-4, 6-10) mas los especiales y demás.
Carajo, era buena la historia, pero la jodieron al crear demasiadas incongruencias (como que Matt sabía todo desde el principio por que era un enviado de Kandrakar), es decir, por querer ganar arruinaron la historia (te odio Televisa!) además de que los dibujos pasaron de ser la cosa mas hermosa a ser una basofia (las sagas de Phobos, Nerissa y Ari son una preciosidad) .. .
En fin, mi corazón de bruja seguirá suspirando cada vez que desempolve mis revistas y soñará con ser una Guardiana de Kandrakar :)

John Elvis Martínez Solano dijo...

Hola, pues curioseando me encontré este tema. Cuantos recuerdos han venido a mi cabeza. He de admitir y sin miedo que amo este comic, adquirí (a excepción del tomo 2-8 que tengo en digital) todos los 86 revistas con sus especiales que salieron en mi país. Estaba bastante grande ya pero eso no me intimidaba para ir a la tienda a preguntar si ya tenian el número nuevo de la revista, de hecho lo hacía desde varios días antes porque eran tan pocos los que llegaban que se agotaban. Me dolió bastante que dejaran de publicarla en mi país sobre todo porque no pudimos tener la última saga de los ragorlangs pero un día de estos espero darme tiempo para buscarla en digital. Como dije todos los números que adquirí los tengo en perfecto estado y muy bien cuidados, condición que le puse a mi hija de 8 años debía continuar cuando se los obsequié. Saludos de mi parte y ojalá algún día podamos volver a disfrutar de una historia mágica como lo fue W.i.t.c.h.

Anónimo dijo...

Yo también me quedé a mitad de la historia y la verdad, me gustaría encontrar alguna tienda donde poder encontrar el resto de tomos, me gustaría acabar la historia, pese a tener 22 años ya xD. ¡Fue mi infancia!

Anónimo dijo...

A mi también me dio nostalgia :) yo tengo hasta el 116 pero no volví a saber de ellas ni lo encuentro por ninguna parte :(

cynthia dijo...

podrian compartir sus tesoros y digitalizarllas para quienes no tuvimos la dicha de leer todos los tomos del comic, yo encontré un enlace donde pude descargar algunas, pero solo hasta la 36 :/